15 de julio de 2024

“Tsunami Plateado” ¿Qué es? y cómo impactará la salud, la economía y el mercado laboral.

By Graeme MacKay, The Hamilton Spectator - Tuesday August 20, 2013 National health care strategy needed for 'silver tsunami' Most Canadians think this country needs a national strategy for seniors health care, believing such a plan would help keep seniors in their homes as long as possible, according to a new poll released by the Canadian Medical Association. The Ipsos Reid poll was released along with the association's annual report card on health issues. It found that nine out of 10 Canadians feel that the entire health care system could be improved by keeping seniors at home as long as possible, to help lighten the load on hospitals and nursing homes. It also revealed that only 37 per cent of Canadians have confidence in the ability of the current system to care for our aging population. As well, three-quarters of respondents said they were concerned for themselves about whether they would have access to high-quality health care in their retirement years. Almost 80 per cent said they were concerned about having access to an acute care system, such as good quality hospital care, while almost an equal number worried about finding home care and long-term care. Jane Meadus, a lawyer with the Advocacy Centre for the Elderly, says sheÕs not surprised the poll revealed so few Canadians feel confident about how they will be cared for in their senior years. ÒIt shows thereÕs an anxiety about whatÕs happening now and whatÕs going to happen in the future about the availability and quality of the health care that weÕre expecting for our seniors,Ó she told CTVÕs Canada AM Monday. Meadus says there are a lot of vulnerabilities in the current health care system when it comes to seniors, including a shortage of long-term care beds in most provinces and an insufficient system of home care. (Source: CTV News http://www.ctvnews.ca/health/national-health-care-strategy-needed-for-silver-tsunami-cma-poll-1.1416932)

El número de personas mayores de 65 años aumentará significativamente en los próximos años, y esto tendrá un gran impacto en la sociedad y en el sistema de atención médica. Hablamos del ‘silver tsunami’ o el ‘tsunami plateado’, el aumento en la población de personas mayores en todo el mundo al tiempo que disminuye la natalidad.

Imagen de la web: por Graeme MacKay

Es una ola de cambio demográfico causada por el envejecimiento de la población. Le dicen el “tsunami plateado”.

Es una ola de cambio demográfico causada por el envejecimiento de la población. Cambiará la economía mundial, en muchos casos inundando de dificultades el mercado laboral de países en los cinco continentes.

Ya llegó a Estados Unidos, donde un estudio reciente asegura que amenaza la estabilidad de 25 millones de empleos.

También está transformando profundamente la estancada economía japonesa. Se asoma a Cuba e inevitablemente llegará a todos nuestros países, afectando más a los que no estén preparados para ello.
El cierre del negocio familiar, en pocas partes como en Estados Unidos impactará tanto al mercado laboral el tsunami plateado del envejecimiento de la población.

El impacto laboral del retiro de los “baby boomers” en EE.UU.

25 millones de empleos generados por los negocios familiares de los “baby boomers”

  • 2,3 millones es el número de negocios de propiedad de los “baby boomers”
  • 6 de cada 10 piensan vender su negocio en la próxima década.

Fuente: Project Equity

AFP

En ese país, la generación del llamado baby boom, compuesta por los nacidos entre 1945 y 1965, está jubilándose a un ritmo de 10.000 personas diarias.

Y el impacto económico se siente en muchas esquinas de barrio de cualquier ciudad estadounidense.Esta generación ha tenido a su cargo por décadas una de las piedras angulares de la economía: las pequeñas empresas familiares. Los baby boomers son dueños de cerca de la mitad de las pequeñas empresas en el país.

Y al empezar a pasar masivamente a retiro, no encuentran en la siguiente generación, la de sus hijos, la misma disposición al sacrificio, el compromiso económico y la dedicación laboral que requiere mantener el negocio vivo por otros 30 o 40 años.

El resultado: millares de pequeñas empresas familiares están cerrando.

Un estudio de la ONG estadounidense Project Equity estima que hay 2,3 millones de empresas familiares en ese país, que venden US$5.000 millones anuales, y sobre todo emplean a 25 millones de personas: uno de cada seis trabajadores en Estados Unidos.

Seis de cada diez dueños de la generación del baby boom piensan vender sus negocios en el curso de la próxima década para retirarse.

Y una tercera parte de ellos reporta que tienen dificultades para encontrar el cliente apropiado, que valore con justicia su negocio construido por el esfuerzo de la familia. Como resultado, cientos de miles de microempresas cerrarán, y muchos de los 25 millones de personas que emplean en Estados Unidos verán peligrar sus ingresos.

“Los hijos no están interesados”

Algunos podrían decir que este fenómeno se reproduce cada vez que hay un cambio generacional, pero este parece ser distinto.

“Los estudios señalan que el porcentaje de personas jóvenes entrando a negocios familiares está cayendo“, le dice a BBC Mundo Alison Lingane, cofundadora de Project Equity, la ONG que viene documentando el impacto del “tsunami plateado” en las empresas familiares.

El diario estadounidense The Wall Street Journal asegura que el porcentaje de menores de 30 años propietarios de un negocio ha caído a su punto más bajo en 25 años.

Algunos culpan de ello a las particularidades culturales de la generación millennial, la misma que parece aborrecer cualquier compromiso económico de mediano o largo plazo, desde comprar un auto hasta fundar una empresa.

Otros analistas apuntan a los elevados niveles de deuda estudiantil, a la creciente inestabilidad económica de sus vidas y a muchas otras explicaciones que en cualquier caso llegan a un mismo punto: el negocio de los viejos va a cerrar por que los jóvenes no seguirán con él.

América Latina más vieja

Las reverberaciones de este cambio demográfico hacia el envejecimiento poblacional se sentirán, con un poco de retraso, y de distintas maneras, en todo el mundo y ciertamente en América Latina.

Las poblaciones de toda la región se están envejeciendo.

Sin embargo, ningún país lo experimentará tan rápido en América Latina como Cuba. La fertilidad cae, con las parejas teniendo menos niños. Y los avances en la salud hacen que la gente viva más largo.

Una proyección de Naciones Unidas estimaba en 2015 que en 2050 la isla sería el noveno país con la población más anciana del mundo.

Si la proyección se cumple, el cubano promedio tendría entonces 51,8 años y el 40% de la población superaría los 60 años.

Con una porción sustancial de su población superando la edad en la que generalmente son activos laboralmente, la economía de la isla tendrá que adaptarse a volver más productivo el trabajo de los que quedan en el mercado laboral, o resignarse a un crecimiento económico menor.

Problemas en las pensiones

Con menos intensidad, el fenómeno se verá en otras partes del continente.

Juan Carlos Guataquí, investigador en economía laboral de la Universidad del Rosario en Bogotá, Colombia, le dice a BBC Mundo que los costos de esta transición demográfica en América Latina se verán en sectores como el sistema de pensiones de muchos de estos países.

“Con el envejecimiento, habrá menos trabajadores para financiar los sistemas de pensiones de los actuales jubilados. El costo al fisco podrá aumentar sustancialmente, con un impacto negativo en el resto de la actividad económica”, sostiene.

Es un proceso por el que ya pasan naciones como Mónaco, en donde el ciudadano promedio tiene 51 años, o Japón, que tiene el mayor porcentaje de ancianos de cualquier país del mundo.

Cerca del 30% de su población supera a los 60 años, un factor que muchos ven como parte de la explicación para su escaso crecimiento económico y generación de empleo en las últimas dos décadas.

Adaptarse o empobrecer

Ahora bien, el envejecimiento de la población no es una condena irremediable al empobrecimiento.

Pero es un llamado a la adaptación. En Estados Unidos, le asegura a BBC Mundo Alison Lingane, de Project Equity, se pueden hacer muchas cosas para evitar que las microempresas familiares, con su enorme potencial de generación de empleo, desaparezcan por la jubilación de los baby boomers.

“Una solución es promover la venta de las empresas familiares a sus empleados”, asegura.

En otros países, en donde la transición demográfica tendrá un impacto particularmente fuerte en los sistemas de pensiones, se habla de aplazar la edad de retiro.

Y en casi todas las naciones, se piden ajustes en las empresas y en toda la sociedad, para asegurar que el trabajo de las personas de la Tercera Edad sea mejor aprovechado, tanto para la satisfacción personal del anciano, como para el bienestar económico de toda la comunidad.

La única opción no disponible, aseguran todos los expertos, es pretender que el cambio demográfico no llegará.

El tsunami plateado viene en camino. Es cuestión de estar preparado para su llegada.